Hoy es uno de esos días en que pasan varias cosas por mi cabeza, tales como:

· Dedicarme a la apicultura: compro unas abejas y unos panales. Las abejas producen miel. Envaso la miel y la vendo a las personas del pueblo. Es muy poco probable que el proveedor de panales viniera a reclamarme 1.200 € por el alquiler del ancho de banda de los panales que, por error suyo, he dejado de pagar durante algunos meses.

· Comprar unas cabras y un molino derruido en el Pirineo y hacer quesos: Compro las cabras y las saco a pastar por la tarde. Por la mañana las ordeño en el molino y con moldes de barro hago los quesos. A lo sumo haría dos tipos de quesos, frescos y semicurados. No hay más… Si te gusta lo compras y si no lo dejas. Seguramente no vendría ningún cliente insatisfecho cuando se ha comido la mitad del queso diciendo que en realidad el quería un curado, pero claro, no estaba contemplado en el presupuesto ni en el análisis inicial de diseño del queso, por lo tanto la implementación del queso final no es la que el había pedido. Resumiendo no tendía que hacer dos quesos de diferentes tipos y cobrar uno.

· Coger la moto y conducir dirección norte hasta que se termine el depósito: Y después dejar la moto en la cuneta y seguir corriendo a lo Forrest Gump, durante años… Viviría de la caridad y de sponsors tales como Nike, Adidas o Gillette. Bueno, pensándolo bien en mi caso este último seguro que no me esponsorizaría.

Y para calmar este malrollismo profesional que me ha entrado hoy nada mejor que una canción que viene retumbando en mi cabeza desde que empezó el verano :)

Comments 3 Comentarios »

Llevo algo más de dos años a tu lomo y eres diferente. No me canso de ti. Lo normal en mi a estas alturas sería pensar en venderte y cambiarte por alguna otra, cansarme de ti, mirarte y no sentir nada. Pero gorda, no es así. Es cierto que a veces miro a otras, pero nunca con deseo. Lo que deseo realmente es hacerte otros 50.000 tan a gusto y feliz como te he hecho estos.

Me has acompañado en muchos momentos estos dos años, sin rechistar. Por paradisíacas carreteras mediterráneas, por fríos parajes norteños, por infernales pistas africanas… Y ahí sigues, ya madura, pero imperturbable.

Acompáñame otros 50.000. Nadie sabe a donde nos llevarán, pero yo quiero que sean junto a ti.

Comments 2 Comentarios »

En un ritual lleno de simbolismo, esta noche he quemado un monton de recuerdos del pasado. De esos que nunca miras ni usas, pero siguen guardados. Si siguen guardados, siguen pesando sobre ti, y acaban por entorpecerte el presente y anularte el futuro.

Esta noche casi nada se ha salvado de las llamas. Desde cartas y fotos hasta ropa, cuadros y cepillos de dientes (que imbecil guarda un cepillo de dientes tantos años?). No se si es magia o tonteria, pero ya me siento mucho mas ligero. Espero que este gesto le quite las anclas a mi subconsciente.

Y no, no es una metafora. Que lo he quemado de verdad. Todo, menos el presente.

image

Comments 2 Comentarios »

Alguna vez habeis visto una cereza macho? Yo sí!

image

Comments 1 Comentario »

Hoy se acaba lo bueno, pero antes de eso aun tenemos tiempo de visitar la medina vieja que dicen es impresionante, así que nos levantamos temprano y vamos para allá a pesar de que no recomiendan visitarla solos, por el acoso constante y por la complejidad de sus calles. Nos metemos de lleno en la medina “nueva” y efectivamente empiezan a asaltarnos diversos “guías”. Uno de ellos se molesta cuando paso de él y empieza a llamarme “cabrón” y a hacerme la zancadilla. A la segunda me doy la vuelta y le miro con cara de “a la tercera te tocaré yo a ti y no me importará nada”. Empieza a recriminarme delante de todo el bazar, y Dani y yo en seguida nos damos cuenta de que estamos a tiempo de evitar un enfrentamiento, así que muy educadamente le pedimos disculpas por haber pasado de él y ahí acaba la cosa.

Existe policía de paisano que cuidan de que estas cosas no pasen. Policía turística se llama, ya que estas personas acosan muchísimo a la gente que va a visitar las medinas, y además les quitan el trabajo a los guías oficiales. Entiendo que la gente quiera buscarse la vida, pero realmente algo así puede llegar a estropearte una visita. Igualmente vimos claro que esa entrada no era la correcta, y decidimos salir y rodear la medina para entrar por otra más principal, cuando vemos una vez subida la colina, la medina vieja desde lejos.

Sólo desde lejos ya es impresionante. No sabría como describir como caben tantas pequeñas casitas y negocios en tan poco espacio. La sensación es como mirar un Lego de una gran ciudad, y vimos claro que sería imposible entrar, ver algo interesante y salir de ahí en un par de horas sin un guía, además ya estábamos agobiadillos de tanta gente y movimiento, así que los dos pensamos en lo mismo: aprovechar el poco tiempo que nos quedaba para visitar las ruinas romanas de Volubilis. Empaquetamos todo, y salimos para allá.

Las ruinas verdaderamente son impresionantes. Tienen un arco del triunfo muy bien conservado, y puedes pasear por las plazas y por el interior de las casas. Tienen una pequeña explicación de para que servía cada edificio, el porqué de su construcción, y puedes admirar cosas tan curiosas como los baños públicos, el alcantarillado, casas con piscina en su patio interior, preciosos y graciosos mosaicos muy bien conservados, etc… Las ruinas son bastante grandes, y te puedes perder por allí toda la tarde perfectamente. A mi me hubiera gustado estar más rato sentado en esas piedras, bajo esos arcos y esas columnas, tocando la piedra y pensando como sería la vida en aquella época: el movimiento de las personas por las calles, comerciando y charlando, los niños correteando entre las callejuelas, la gente bañándose en las piscinas, las flores rebosando de las macetas del arco del triunfo, los caballos entrando y saliendo, las discusiones sobre la vida de la ciudad en el fórum mientras se pone el sól, los maestros enseñando a los niños el movimiento de las estrellas… ¿Cual sería el motivo de que un día esa gente abandonara esa estupenda ciudad?

MaFi Boorman y Dani McGregor en las ruinas de Volubilis

El arco del triunfo aun en pie, impresionante.

Bueno, hay que despertar porque nos quedan 240 kms hasta Tanger. Y la verdad es que se nos hacen pesados, muuuy pesados. Yo voy con un sentimiento entre ganas de llegar y meterme en el barco, y ganas de no dejar Marruecos atrás, pero sea como sea, estos últimos 240 kms han sido los más largos y pesados de todo el viaje.

Por fin llegamos a Tanger sobre las 18.30 de la tarde, y lo primero que vamos a solucionar es el tema de las tarjetas de embarque. En teoría nuestro barco zarpa a las 0.00h pero nos avisan de que ya están cargando el barco y que debemos pasar ya. Cambiamos los Dirhams que nos quedan a toda prisa y hacemos todo el papeleo. Poco después estamos al principio de la cola de entrada al barco y nos hacen esperar… y esperar… y esperar mientras entran todos los trailers. No conté el tiempo pero seguramente estuvimos esperando unas tres horas.

Revisaban los trailers uno por uno, en busca de gente escondida entre las ruedas o debajo del trailer. En un momento encuentran a dos chavales muy delgados y bastante andrajosos y los sacan de ahí. Los chavales tienen una cara de pesadumbre encima que pocas veces he visto en directo en una persona, probablemente porque ellos sabían lo que les esperaba y yo no. Los encierran en una garita justo delante nuestro. Intento ver lo que pasa dentro pero los cristales están tintados. Varios policías van a verles, pero de momento no pasa nada. Mi idea era que vendría un coche a buscarlos y los soltarían de nuevo a las calles de Tánger sin más.

Sigue pasando el rato, y siguen entrando contenedores. Oigo unos ruidos dentro de la garita, como de latigazos, y unas risas, y unos gritos. A contraluz por el cristal veo como los policías les están pegando a los chavales con un cinturón de cuero, una paliza brutal, mientras los de fuera se iban riendo de los gritos desgarradores de los chavales y jaleaban a los atizadores cuanto más fuertes eran los correazos. Se iban pasando el cinturón de unos a otros para pegarles una y otra vez mientras los increpaban ensordeciendo los gritos de clemencia de los chavales. No entiendo demasiado árabe, pero no parecían palabras agradables.

La escena se repitió tres veces en cuestión de una hora y media más o menos. Iban llegando nuevos policías para pegarles, y luego salían de la garita a seguir con su trabajo como si nada. Cada vez tenía el estómago más revuelto. Sentía una mezcla de rabia, impotencia y asco por esos policías difícil de describir. Puse el caballete a la moto y me senté en ella, mirando directamente a la garita, para ver si bajo la mirada de un occidental se cortaban un poco, pero no parecía importarles demasiado. Es más, yo creo que forma parte de su trabajo escarmentar físicamente a la gente que quiere abandonar el país ilegalmente.

Con esta sensación de “ojalá todos los policías sádicos, injustos y brutales de todos los países del mundo se mueran” subimos al barco, y en seguida conocemos a Oriol, que viene vestido de motero también. Aunque no es mucho de foros, frecuenta motostrail, trailcatalunya y algunos otros, y por supuesto conoce MTB. Lleva un mes por Marruecos a lomos de una XR650 y en seguida tenemos buen rollo. Al poco después decidimos alquilar un camarote por 26 € más cada uno, de esta manera no nos chupamos dos noches durmiendo por los suelos. Oriol comparte con nosotros su cena, y en seguida estamos los tres durmiendo.

Con Oriol, pasando la mañanita en el barco

Esta última noche he dormido como un angelito unas 12 horas. He salido a cubierta a tomar un poco el sol y a comer algo, y ahora sigo en el camarote después de una buena siesta.

Marruecos 2010 se acabó, pero mi historia continúa ahora en Barcelona. No sé que me depara el futuro, pero si algo he aprendido aquí es a vivir más el presente. Por una parte valorar más lo que tengo, y por otra parte despreciar un montón de cosas inútiles que arrastramos con nosotros y no nos sirven para nada más que añadir peso a nuestras espaldas. Que no vale la pena vivir del pasado, ni guardar cosas del pasado que, aunque puedas tenerles cariño, a día de hoy ya no te sirven para nada, tan sólo te atan a una vida que ya no volverá. Que se puede ser feliz con muy poco, y que muchas veces sin saberlo lo tenemos todo y aun así somos desgraciados. Esta gente no tiene nada, y a pesar de eso la impresión que me llevo es que viven tranquilos y felices. También he aprendido que en general la gente es buena, que hay que confiar más, que vivimos paranoicos sin fiarnos unos de otros, en silencio sin decir nada y sin mirar al de al lado, no sea que nos haga daño. Que es bueno para el alma ser hospitalario y compartir lo que tienes con quien lo necesita… y que el te a la menta te calma la sed durante bastante rato :)

Voy a ver si veo la puesta de sol a cubierta. Gracias por estar ahí y nos vemos en la próxima… imsallah.

Comments 2 Comentarios »

Despedimos no sin tristeza al maravilloso Xaluca, y nos dirigimos hasta Errachidia para volver por donde vinimos el primer día. Nos esperan unos 520 kms hasta Fes. Sorprendentemente la ruta de subida se me hace incluso más bonita que la de bajada. Pasamos por el lago, por el bosque de cedros y nos desviamos por Ifrane. Los kilómetros van pasando pero no van pesando, y el ritmo es muy bueno. Bajamos incluso hasta los 13º cuando atravesamos las partes más altas del Atlas mientras pienso en que no saben cuanta razón tienen los que dicen que Marruecos es un país de contrastes. Tan sólo un par de días antes estábamos a unos abrasadores 45º en mitad del desierto, y hoy pasamos frío en los bosques más frondosos.

Una vez en Fes se hace patente el caos normal de este tipo de ciudades grandes. El tráfico loco, falsos guías en sus pequeñas motos acosándote para llevarte al hotel de su primo, etc… Nos perdemos del todo por Fes, y damos vueltas durante algo más de una hora buscando un hotel decente y asequible, sin éxito. Ante todo queremos dejar las motos en un lugar seguro.

Cansados de dar vueltas bajo el acoso constante el hotel Mirage nos mira con buena cara, y decidimos que ya que es nuestra última noche en Marruecos vamos a darnos un (otro) homenaje. El hotel por fuera tiene muy buena pinta, pero por dentro no deja de ser un hotel normalito, a pesar de lo que prometen sus cinco estrellas.

Fes son tres ciudades en una: la ciudad nueva, la medina “nueva” y la medina antigua. Decidimos ducharnos y dar una vuelta por la ciudad nueva, picar un curioso McArabia en un McDonalds y volvemos a subir al hotel a descansar un rato antes de volver a salir a tomar una cervecilla por ahí.

El primer local que encontramos estaba cerrado, así que vamos a una especie de Pub con licencia para servir alcohol, y allí conocemos a “Pepito” y a Rachid. Nos cuentan cantidad de historias de Marruecos y en seguida entablamos una buena conversación. Tres cervezas más tarde volvemos a la habitación, aunque yo no tengo nada de sueño y decido salir de nuevo a ver que encuentro, mientras Dani se duerme en cero coma.

Me doy un paseo por el hotel que está medio muerto, y me sigo aburriendo, así que voy de nuevo al Pub que ya estaba cerrando para “los clientes de fuera”. Entro y sólo veo a Rachid, que se alegra de verme de nuevo, y está con dos amigos más. Uno de ellos es el jefe de radiología del hospital de Fes, y entablamos una animada conversación en inglés, y aunque los otros dos no entendían ni papa, Rachid les iba traduciendo. Un tipo verdaderamente encantador, muy simpático y gracioso que físicamente se parece a Dani de Vito.

Más tarde nuestros dos amigos se marchan y me quedo a solas con él. Me invita a todas las cervezas (lo siento, no recuerdo cuantas) y me cuenta que el tiene dos granjas, y un piso en Casablanca. Que quiere un Suzuki Samurai para que las chicas se fijen en él, y que la próxima vez que vaya a Fes no se me ocurra ir a un hotel, que lo llame sin importar cuanta gente seamos, que tiene sitio de sobra y nos montará una buena ruta. También me cuenta que quiere montar un negocio de paseos en moto custom por Marruecos, dentro de unos meses, que tiene un camello bebé que lo quiere como si fuera un perro, y muchísimas historias más. Al final me lleva hasta el hotel en su impresionante Mercedes, no sin antes dejarme su e-mail para estar en contacto, y su facebook para que mire las fotos de su camello bebé.

Me voy a dormir con la sensación de haber hecho un buen amigo aquí.

Comments No Hay Comentarios »

A puntito de embarcar las motos. Estas dos noches en camarote, que por 15 € mas…

Ciao Morocco, como siempre inolvidable.

Nos vemos en Barcelona!!
image

Comments 2 Comentarios »

En las ruinas romanas de Volubilis. Preciosas.
image

Comments No Hay Comentarios »

En la medina de Fes. Imposible sin un guia.

Vamos para las ruinas de Volubilis y luego a Tanger… esto se acaba… Snif!
image

Comments No Hay Comentarios »

Ciudad caotica donde las haya. Ahora a cenar y a tomar algo, y mañana paseito por la medina. Luego cuento mas :)
image

Comments 4 Comentarios »