En un ritual lleno de simbolismo, esta noche he quemado un monton de recuerdos del pasado. De esos que nunca miras ni usas, pero siguen guardados. Si siguen guardados, siguen pesando sobre ti, y acaban por entorpecerte el presente y anularte el futuro.
Esta noche casi nada se ha salvado de las llamas. Desde cartas y fotos hasta ropa, cuadros y cepillos de dientes (que imbecil guarda un cepillo de dientes tantos años?). No se si es magia o tonteria, pero ya me siento mucho mas ligero. Espero que este gesto le quite las anclas a mi subconsciente.
Y no, no es una metafora. Que lo he quemado de verdad. Todo, menos el presente.

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Recuerdame que no me acerque a tí en una temporada… no fuese caso que te diese por lanzarme a la hoguera también!!! XD
Un abrazote!
segur que ha sigut una bona terapia!, llàstima q jo no tingui llar de foc