Hoy una entrada de un amigo en Facebook me ha hecho recordar este poema, muchas veces equivocadamente atribuido a Borges. No se sabe quien es el autor a ciencia cierta, pero sí sé que todos deberíamos tener muy presentes sus palabras. Gracias por recordarlo Sergio.

Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.

Y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad.

Y uno empieza a aprender…
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes…
Y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.

Así es que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
uno aprende y aprende…

Y con cada día uno aprende…

Deja una Respuesta

Debes estar identificado para dejar un comentario. Identifícate »