Andalucía, Agosto de 2006

Me encanta el olor del aire antes de salir de viaje. Es fresco e intenso. Son las cuatro de la madrugada de mi primer día de vacaciones de Agosto. La moto está preparada, con todos los bultos cargados y atados. Me subo en ella, me pongo el casco y le susurro en el depósito que se porte bien. Inexpresiva, me devuelve un guiño como diciéndome que no me preocupe, y que nos vayamos ya.

Arranco el motor que susurra tan fino como siempre, y dejó atrás mi casa. 750 kms me esperan hasta mi destino.

Hace una noche muy agradable para viajar, ni frío, ni calor. Desde la oscuridad de la autopista sólo distingo miles de estrellas en el cielo. La autopista en moto siempre es monótona y aburrida, aun así en mi cabeza sonó durante todo el trayecto una bella melodía, sólo interrumpida por los molestos peajes.

De repente a la altura del Delta del Ebro un rápido destello en el cielo. Parecía un relámpago, pero no hay nubes. ¿Qué ha sido eso? Al cabo de unos segundos, otra vez. No recordaba que esa noche era la mejor noche
para ver la lluvia de estrellas de agosto. Lluvia que me acompañó hasta Alicante. Destellos resplandecientes que me adelantaban por encima de mi cabeza para acabar desapareciendo por el horizonte. Ese momento, sobre mi moto, con todo lo que necesito a mis espaldas, cientos de estrellas volando sobre mi cabeza y mi melodía, será difícil de olvidar.

Al poco de amanecer tengo que parar para el último repostaje antes de llegar a mi destino: la playa de Villaricos. Así estaba la tigresa, casi imperturbable:

Tras comer un trozo de bocata rancio que había tenido a bien preparar la noche anterior proseguí la marcha. Sólo me quedaban unos 200 kms.

En el kilómetro 150 después de la gasolinera, el GPS me dice que me desvíe a la izquierda. Ahora voy por una carretera sinuosa que bordea la costa. Son las diez de la mañana y me llama la atención no ver a nadie en las playas, por otro lado preciosas. No hay más vegetación que pequeños arbustos. Al final no me puedo resistir y me paro a hacer unas fotos al paiseaje.

Llego al sitio en cuestión y descargo los trastos. Sorprendentemente no estoy nada cansado después de un tute de 750 kms y casi 7 horas encima de la moto, así que me voy a explorar esas calitas que he visto entrando por la carretera sinuosa. en una de ellas, el camino llega hasta el agua. Las playas aquí son preciosas, y vírgenes. Esto significa que están descuidadas, llenas de algas y piedras. Sitios que tienen un encanto natural.




Como me he llevado algo para comer, la toalla y unas revistas, busco un rincón en una de estas calitas desiertas y allí que me quedo :)


Y por la noche… bailoteos con unos amiguetes con los que coincidí allí (RedIris, esas fotos no las enseñes :D):

Después de la resaquilla (ejem) había que ir a comer algo. Sigue dejándome perplejo que no haya NADIE en  las playas de esta parte de Almería, que es realmente preciosa.


Es hora de continuar la marcha. Me separan unos 300 kms hasta Málaga capital donde me esperan unos familiares. Coincide que por esas fechas es la feria de Málaga, así que para allí que nos vamos. Como todos sabemos los andaluces son exagerados ;)… hasta en el tamaño de los bocatas.


Aquí el pueblo de mi abuela, donde nació mi padre y donde tengo mucha familia: Casarabonela. Es el típico pueblo de las sierras andaluzas, mitad árabe mitad cristiano, con casitas blancas, rincones llenos de geranios y fuentes de agua cristalina. Está en mitad de “Sierra de las nieves” que es reserva de la biosfera. La segunda foto son las vistas desde mi habitación :)


Y aquí servidor con una de mis nuevas primitas, Irene, a la que aun no conocía. Parece que tuve suerte y le caí bien ;)

El objetivo del viaje en si era relajarme un poco y visitar a la familia, así que no hay una gran ruta en moto, pero sí una ruta larga. Es la primera vez que me meto tantos kilómetros en tan poco tiempo encima de una moto. Además viajar sólo tambien tiene su cosa romántica (si es que en el fondo es lo que soy).

Y por dios, que bien va la Tigresa por lo negro! Cuanta comodidad! Cuanta suavidad! Cuanta potencia!! En ningún momento se me hizo pesado el viaje pese a mis espectativas… Gracias Sr. Triumph ;)

2 Respuestas a “Andalucía, Agosto de 2006”
  1. Alvaronne dice:

    Cuando te ofusques… reune a todas tus neuronas y viajad solos, donde sea, como sea, en algun punto os encontrareis con vosotros mismos.

  2. Miguel dice:

    Machote podias haber puesto alguna fotito nuestra de la feria al menos, jhajajjaja un saludo tu primo

  3.  
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